Fuente locales señalaron que las víctimas que murieron tenían fuertes dolores de estómago. El brote se inició cuando un niño ingresó en el hospital con diarrea, confusión mental y vómitos, un día después de ir a un funeral en Sinoe. Para evitar la propagación, las autoridades sanitarias aislaron a todos aquellos que habían tenido contacto con los fallecidos.

Las especulaciones apuntaban a que los síntomas eran similares a los del ébola, enfermedad que asoló el país en 2014 matando a 4.500 personas, pero tanto Kateh como la OMS han desmentido esta teoría, pese a que los síntomas se parecieran. No obstante, desde la agencia china informan de que el país continúa con una investigación para averiguar dónde estuvo el origen de la enfermedad.

Los CDC estadounidenses (centros para el control y la prevención de enfermedades) detectaron que era meningitis C por las muestras de sangre, orina y plasma de 4 pacientes. Esta enfermedad es una grave infección bacteriana del cerebro y médula espinal que puede causar un daño severo. Si no se trata, es letal en un 50% de los casos.