Según publica EurekaAlert, la investigación encuestó a 629 estudiantes universitarias y graduadas del campus de la universidad durante 2016 con edades comprendidas entre 18 y 30 años. La encuesta recopiló información sobre los hábitos de las mujeres para broncearse, tanto en interiores como en exteriores.

Los resultados fueron publicados en Journal of Dermatological Science por el estudiante Keming Yang, primer autor, y por Jiali Han, autor principal y director del Departamento de Epidemiología. En ellos se muestra que hay una conducta adictiva en el bronceado en interiores que hace que la persona se sienta más relajada y mejor.

El bronceado artificial en interiores expone a los usuarios a radiación ultravioleta, un factor que acelera el envejecimiento de la piel y causa cáncer prematuro. Aun conociendo los efectos secundarios que causan los rayos UVA, en los Estados Unidos es bastante frecuente su uso, especialmente en la zona central del país.

Un análisis estadístico demostró que las personas que tomaban rayos UVA tenían un 25% más de posibilidades de padecer un melanoma, y las que los tomaron antes de los 35 años tenían un riesgo del 87% comparados con los que nunca habían usado las camas bronceadoras.

En la encuesta se preguntó a los estudiantes si eran conscientes de los efectos de la salud de estas prácticas. Un 99,4% estaba de acuerdo en que el bronceado podía ser responsable del envejecimiento y del cáncer de piel; el 78,7% lo veía seguro o más seguro que el bronceado al aire libre; el 69,1% estaba de acuerdo en que era malo para la piel y aun así lo hacían; el 83,6% consideraba que tomar sol artificial les hacía estar más atractivas; y el 83% se sentía más relajada y con mejor humor durante el tiempo que estaban morenas.

La investigación encontró más propensas al bronceado artificial a aquellas mujeres con amigos o familiares que ya utilizaban aparatos para broncearse. La razón es que los veían atractivos y creían que broncearse estimulaba la producción de vitamina D, sin ser conscientes de los efectos dañinos.