La simple acción de lavarse las manos con agua y jabón antes de comer y después de hacer la deposición, podría reducir a la mitad el número de muertes por diarreas, y casi la cuarta parte de las muertes por enfermedades respiratorias agudas. En los países desfavorecidos mueren 3,5 millones de niños antes de los 5 años por enfermedades que podría haberse evitado.

Según explicó Isabel Urrutia, coordinadora de Calidad y Seguridad del Paciente de IMQ (aseguradora vasca), hay que concienciar también a la población de los países desarrollados. Para ella, es importante tener en cuenta que un virus de la mano puede transmitirse a una media de 6 personas en 48 horas. Esto se evitaría con un lavado eficaz de manos con agua y jabón.

“Cada centímetro cuadrado der nuestras manos alberga, aproximadamente, unas 7.500 bacterias, de unas 150 especies diferentes”. Isabel Urrutia.

Esta experta no quiso dejar pasar el poder contaminante de objetos cotidianos como un teclado de ordenador o un teléfono móvil. Esto se analiza con un luminómetro, un aparato que comprueba la cantidad de contaminación de una superficie, medida en unidades de luz relativa (RLU) a partir de la detección de adenosín trifosfato.

El objetivo es concienciar

IMQ intenta concienciar a la población sobre la importancia del lavado de manos con diversos proyectos. Algunas de ellas son un concurso fotográfico, un vídeo explicativo, la difusión de pósteres en los centros sanitarios u otras iniciativas que conciencien a los pacientes, familiares, personal sanitario y personal no sanitario.

También se ha querido enfocar la jornada para que los más pequeños de la casa aprendan la importancia de este hábito tan importante. Con el lema Child Hands se han ideado iniciativas como la colocación de globos con manos coloreadas y el reparto de dibujos en las Urgencias Pediátricas para promocionar el lavado de manos.