Las nuevas tecnologías pueden llevar a nuevas patologías adictivas, según apunta HM Hospitales. El complejo ha organizado una campaña informativa en sus centros sobre la adicción a la tecnología. “El desarrollo de nuevas aplicaciones que tratan de abarcar cualquier aspecto de la vida cotidiana provocan que, cada vez con más frecuencia, irrumpan en las consultas médicas nuevos síntomas y posibles enfermedades relacionadas con el uso de la tecnología”, apunta el centro.

En la mayoría de los casos, estas consultas médicas se refieren a cambios en el comportamiento y conductas adictivas que afectan a la personalidad y la interacción social. El complejo de hospitales explica que hay especialistas que catalogan la adicción a las nuevas tecnologías como un nuevo tipo de patología. Por el contrario, otros expertos prefieren definirlas como nuevas manifestaciones de patologías ya existentes o problemas que se pueden entender desde una perspectiva no médica.

“La irrupción de los cambios tecnológicos en la vida diaria de las personas provoca cambios sociales que repercuten en la conducta del individuo”, señala Carlos Harkous, psiquiatra del Servicio de Psiquiatría y Psicología Clínica del Hospital Universitario HM Puerta del Sur. Cibercondría, nomofobia, fomo o exhibicionismo en redes sociales son algunas de estas enfermedades aún no reconocidas.

Internet y videojuegos

Por lo general, estos comportamientos suelen manifestarse en conductas que provocan problemas familiares, de pareja, de aislamiento, laborales o académicos, según los expertos. Harkous señala que “detrás de muchas consultas de psiquiatría se encuentra ya la tecnología, sobre todo en consultas relacionadas con una supuesta adicción a internet o a videojuegos”.

El extremo de esta realidad es el denominado Hikikomori, término japonés que significa encerrarse en uno mismo, y que se da entre adolescentes que menudo se refugian en la tecnología y se aíslan del mundo. “Más común en nuestra sociedad es la cibercondría, término relacionado con la hipocondría que se emplea para describir una obsesión enfermiza por el estado de la salud, que lleva a consultar en internet todo tipo de patologías y síntomas, explica el experto.”