El estudio, publicado en Public Health, ha relacionado la aparición de trastornos mentales en la población tras sufrir eventos climáticos extremos como las inundaciones. Tal y como recoge la agencia SINC, los investigadores llevaron a cabo un estudio sobre las precipitaciones extremas con ayuda de un sistema de información geográfica para el periodo de 1935 a 2012. Gracias a este análisis confirmaron que la de 2012 fue extremadamente alta.

A partir de este estudio, los investigadores pretendían conocer la incidencia de síntomas por trastorno de estrés postraumático en la población expuesta a eventos climáticos extremos. Para ello entrevistaron a personas atendidas en la zona afectada por médicos de Atención Primaria. El trastorno por estrés postraumático aparece como respuesta tardía a un acontecimiento estresante o una situación amenazante o catastrófica.

Según explican los autores, los trastornos mentales que surgen como consecuencia de la exposición a un evento climático extremo pueden persistir mucho tiempo después de que haya sucedido. Uno de los factores que más influencia tuvo en la aparición del trastorno mental entre los afectados por las inundaciones fue la pérdida económica relacionada con el desastre.

Juan Pedro Arrebola, investigador de la Universidad de Granada y del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, y coautor del trabajo concluye que “este tipo de estudios son muy importantes para identificar colectivos especialmente vulnerables a los efectos de estas catástrofes, y contribuyen a establecer medidas preventivas más adecuadas”.