“La población masculina se acerca menos al sistema sanitario, son más pasivos y suelen acudir cuando ya padecen alguna enfermedad”, según ha confirmado el subsecretario de la Conselleria, Ricardo Campos, durante la celebración del evento en el Hospital General de Valencia.

Por otro lado, añade, “solo existen 3 países en el mundo que hayan publicado políticas específicas orientadas a la salud integral del varón y se sabe que, en las sociedades más avanzadas las mujeres tienen una mayor esperanza de vida”.

Concretamente, en España, ellas llegan a los 82 años de media, mientras los varones solo alcanzan los 78 y, según se ha recogido durante la reunión, el riesgo de muerte entre la población de 50 a 74 años, aumenta en más de un 40% para los varones, mientras se mantiene por debajo del 30% entre la población femenina.

A principios del siglo XX, estas cifras no se encontraban tan distantes entre sí; sin embargo, la media de los hombres ha ido decreciendo a lo largo del tiempo “por diferentes motivos asistenciales, culturales, del entorno familiar o de la propia idiosincrasia del varón”, reconoce Campos.

Frente a esta situación “son necesarias las iniciativas que promuevan una actitud más participativa entre nosotros”, admite el responsable de Sanitat, “espero que los hombres seamos cada vez más activos en el cuidado de nuestra salud para que se pueda igualar a la de las mujeres”.

Denuncian una AP centrada en la mujer

Para Emilio López Alcina, jefe del Servicio de Urología, el problema se encuentra en las políticas de Atención Primaria, ya que, “mientras existe una atención específica para la mujer, no lo hay para el hombre”, denuncia, “desde un punto de vista asistencial la salud del hombre no ha sido tan prioritaria como la de la mujer, tampoco en otros segmentos de la población como la edad pediátrica o en la cronicidad”, denuncia.

A lo largo de estos años, “se ha invertido cada vez más en la prevención de determinadas patologías femeninas, en la atención al cáncer de mama o en la mejora de la atención al parto”, ejemplifica Alcina. En este sentido, y al igual que los ginecólogos son “los guías o monitores del sexo femenino; los urólogos deberían serlo del hombre”, propone.

Muchos de los asistentes han expresado su interés sobre los aspectos más relacionados con la salud del hombre, como ciertos tipos de cáncer, prevención de accidentes, problemas prostáticos o salud sexual y emocional, entre otros temas. Se ha hecho hincapié, por ejemplo, sobre la mortalidad en carretera y los accidentes laborales.

Un 73% de los fallecidos en España por accidentes de tráfico son varones, mientras en Europa, durante 2010 un 90% de las muertes relacionadas con la profesión -riesgos ocupacionales como lesiones o exposición a tóxicos- correspondieron a hombres. Por todo ello, y gracias al éxito del congreso, los ponentes y organizadores pretenden desarrollar en los próximos años, “aspectos más concretos y por áreas, sobre la salud masculina”.