Tal y como recoge el resumen, después de conseguir la acreditación de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), surgió la necesidad en la unidad de hemodiálisis del hospital gaditano de realizar una eliminación correcta de los residuos que se generaban en la misma.

El estudio tenía como objetivo unificar criterios, reducir costes y contribuir a mejorar el medio ambiente de acuerdo con la normativa vigente de gestión de residuos sólidos. En concreto, la unidad se rige por el plan de residuos del Sistema Andaluz de Salud y las guías del Área de Gestión Sanitaria del Norte de Cádiz.

Los investigadores calcularon que cada paciente genera 2,5 kilos de residuos sólidos por sesión, lo cual supone un “importante impacto”.

En el marco de este estudio, se realizaron reuniones periódicas del personal sanitario para saber qué residuos se generaban y cómo se eliminaban. Asimismo, se formó al personal sobre la clasificación andaluza de residuos y se unificaron criterios con el servicio de medicina preventiva y el responsable de eliminación de residuos del hospital jerezano. Se mejoró también el sistema de reciclado de papel.

Las ampollas de cristal se eliminaron en el contenedor de corto-punzantes, mientras que las mascarillas de ventilación, bolsas de suero y líneas de hemodiálisis se eliminaron como asimilables urbanos. Se instaló un contenedor específico para la unidad de virus C y se redujo el peso de los residuos de riesgo, con el consecuente descenso del gasto hospitalario.

“Una adecuada gestión de residuos repercute en el medio ambiente y en el coste hospitalario”, concluyen los investigadores.