Se acerca la llegada de los Reyes Magos, que traerán juguetes a los niños españoles. Esos juguetes, sin embargo, no siempre son apropiados. Para garantizar la seguridad de los menores, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha elaborado una serie de recomendaciones para elegir los mejores regalos para los niños y niñas. Lo más importante es que sean seguros y que estén pensados para su edad y nivel de desarrollo.

En ese sentido, la Dirección General de Salud Pública y Consumo de Castilla-La Mancha recuerda a la ciudadanía que, a la hora de elegir los juguetes que traerán los Reyes Magos, deben evitar dejar llevar por la publicidad. En un comunicado, se explica que los anuncios pueden crear expectativas que a veces no se cumplen y, en consecuencia, generar decepción. Asimismo, es posible que se den conductas de cansancio en el uso de los juegos.

Seguridad ante todo

A la hora de elegir un juguete, lo primero que hay que hacer es comprobar que no esté fabricado con materiales tóxicos. También se recomienda no elegir objetos que desprendan olor fuerte, ya que eso podría indicar que contiene elementos volátiles que pueden ser nocivos para la salud. Asimismo, es importante tener en cuenta que no tenga piezas pequeñas o bordes cortantes que puedan suponer un riesgo para la seguridad de los menores.

Al hilo, la Dirección General de Salud Pública y Consumo aconseja pedir a los Reyes Magos juguetes con un diseño y composición lo más ecológico posible. Así, por ejemplo, es preferible optar por juguetes fabricados de materiales renovables, como cartón o madera, en lugar de elegir juguetes hechos mediante procesos industriales, como aquellos de plástico o materiales sintéticos.

Mejor en grupo

 A la hora de elegir qué van a traer los Reyes Magos se recomienda asimismo evitar juguetes sexistas o bélicos, incluir libros o material deportivo en la lista y priorizar juguetes participativos, que permitan jugar con amigos o hermanos. Por otro lado, se aconseja leer siempre las reglas e instrucciones del juego antes de elegirlo, así como las especificaciones técnicas, las restricciones de edad y los datos de consumo eléctrico. También hay que comprobar que el juguete tiene la marca CE, que acredita que el fabricante o el distribuidor cumple con la normativa comunitaria.