"¡Plántale cara la fragilidad!" es el nombre de la nueva campaña que pretende concienciar a la población sobre la fragilidad en los más mayores. Esta iniciativa ha sido puesta en marcha por el Ministerio de Sanidad, el SERMAS (Servicio Madrileño de la Salud) y el Hospital Universitario de Getafe. El objetivo no es otro que concienciar a la opinión pública y a los profesionales sanitarios sobre la necesidad de luchar contra la fragilidad desde distintos ámbitos.

Tal y como informan desde este hospital, 33 instituciones han querido aportar su granito de arena participando en esta campaña, enmarcada en el III Programa Europeo de Acción en Salud 2014-2020, que tiene un presupuesto superior a los 3 millones de euros procedente de la Unión Europea. Esta campaña forma parte de la Acción Conjunta Europea sobre prevención de la fragilidad.

La fragilidad del anciano necesita ser tenida en cuenta, tal y como quiere difundir el SERMAS. El hecho de “ponerle cara” al día a día de los pacientes geriátricos, de sus cuidadores, de aquellos que investigan en fragilidad, de los profesionales sanitarios que los atienden y de los gestores que se encargan de velar por la organización de los servicios implica una mejor atención para estos pacientes.

#Plantalecaraalafragilidad es el apoyo online para las redes sociales, una nueva manera hoy en día de concienciar a la población sobre los aspectos cotidianos de los ancianos. Bajo este hashtag, se pueden compartir fotografías que representen, con una breve descripción, el día a día de las personas mayores.

Un asunto de salud pública

La fragilidad es un tema de salud pública no solo en España, sino también en el resto de Europa debido al acelerado envejecimiento de su población. Según los últimos datos, entre un 7 y un 21% de los mayores de 65 años son pacientes frágiles, lo que fomenta su vulnerabilidad y les hace más propensos a padece accidentes. Esta vulnerabilidad es mayor cuanto más mayor se es y predomina en las mujeres.

El Informe del Estado del Arte sobre la Fragilidad ha querido señalar la importancia de la fragilidad y asegura que puede evitarse y revertirse mediante el cribado y diagnóstico. El informe sugiere procedimientos para monitorizar la salud de los mayores, analizar programas de cribado y tratar de adaptar la asistencia social y sanitaria.