Durante su intervención en el II Simposio de Vacunación en el Ámbito Laboral organizado por Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT) y la farmacéutica Pfizer, el facultativo ha recordado que la protección personal frente al virus no solo disminuye el absentismo laboral, sino que impide que los propios médicos se conviertan en una fuente de trasmisión de la patología.

“Existen evidencias recientes, aunque limitadas, de una mayor colonización nasofaríngea de neumococo en profesionales sanitarios frente a los no sanitarios”, señala Alonso como argumento para orientar los protocolos de la vacunación antineumocócica en el colectivo. La antineumocócica conjugada trecevalente beneficiaría especialmente a médicos de entre 60 y 65 años, o al personal con patologías de riesgo asociadas.

Además, asegura el clínico, “estamos en un contexto en el que podemos justificar fortalecer y abordar nuevas estrategias de concienciación y prevención en la población adulta”. La incidencia y la mortalidad de la población adulta por neumonía neumocócica es alta; de hecho, en España, causa más de 9.900 hospitalizaciones anuales en adultos, ejemplifica Alonso.