“Se han realizado muchas investigaciones sobre las consecuencias del consumo de drogas. Sin embargo, pocas han analizado lo que sucede después de dejar de consumirlas. Los estudios de este tipo ofrecen esperanza sobre una vida más saludable después de haberlas dejado”, explica Shengai Lai, director de la investigación de la escuela de medicina de Johns Hopkins University.

Los investigadores estudiaron el desarrollo de la aterosclerosis coronaria en más de 700 sujetos afroamericanos consumidores de cocaína. Durante el estudio, observaron que reducir el consumo de cocaína provocaba una disminución de los niveles de endotelina-1 (ET-1), una proteína que promueve la inflamación y que está relacionada con el desarrollo de la enfermedad arterial coronara.

Durante 20 años, los expertos realizaron un estudio de seguimiento de 15 pacientes con adicción a la cocaína que tenían aterosclerosis a través de angiografías por TC. Dicha aterosclerosis causaba más del 50% de bloqueo de las arterias coronarias. Estas exploraciones se realizaron antes y después de la reducción del consumo de cocaína.

Motivar a los drogodependientes

Los pacientes recibieron un programa de incentivos para ayudarles a reducir las cantidades hasta que dejaron de consumirla completamente. La disminución produjo una reducción de los niveles de ET-1 y de la regresión de placas ateroscleróticas en las arterias coronarias, tanto las totales como para las no calcificadas sin tomar estatinas para disminuir el colesterol.

Aunque los investigadores desconocen cuál es el mecanismo por el que la reducción del consumo de cocaína provoca la regresión de la enfermedad arterial coronaria, Lai asegura que “la inflamación parece tener un vínculo significativo” y que “los hallazgos podrían tener importantes implicaciones para prevenir la aterosclerosis inducida por la cocaína”.

Muchos de los sujetos del estudio tenían VIH, por lo que el estudio podría servir también para enfocar medidas preventivas en personas infectadas por este virus, en las que suele haber problemas vasculares, según indican los investigadores.