El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha revelado que la exposición a la contaminación urbana puede aumentar el riesgo de mortalidad a largo plazo.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha revelado que la exposición a la contaminación urbana puede aumentar el riesgo de mortalidad a corto plazo. Los investigadores han llevado a cabo análisis epidemiológicos internacionales que confirman dicha conexión. En este estudio también han participado la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y la Universidad de Fudan de China.

Estudio

Aurelio Tobías, investigador del CSIC, ha informado: “Un aumento de 10 microgramos/m3 en partículas inhalables (PM10 y finas (PM2.5) tiene graves consecuencias. Esto se debe a que se asocia con un aumento en la mortalidad de 0,44% y 0,68%”.

El estudio representa la evaluación más amplia sobre los efectos a corto plazo que puede provocar la contaminación. Los científicos han reunido datos de 652 ciudades de 24 países distintos durante los años 1986 y 2015. Para ello, han utilizado métodos estadísticos que permiten hacer una comparación entre la mortalidad diaria con las concentraciones de contaminación urbana. La contaminación urbana está formada por las partículas que se encuentran en el aire y que emiten, principalmente, los vehículos a través del tubo de escape.

Relación entre países

La misma metodología de análisis se empleada para realizar una comparación del riesgo entre poblaciones de distintas regiones. A pesar de que identificaron ciertas diferencias, establecieron una asociación positiva entre los 24 países analizados. La consistencia del riesgo estimado en diversos países muestra la evidencia del posible vínculo entre la contaminación y el aumento de la mortalidad.

Por último, el Dr. Gasparrini, uno de los autores del estudio, ha asegurado: “Existe ausencia de un umbral discernible. Esto significa que es probable que ocurra un aumento sustancial de la mortalidad incluso con baja exposición a partículas”.

Por este motivo, los resultados obtenidos deben considerarse cuando se evalúan los beneficios de las intervenciones para reducir la contaminación. Además, de cuando se revisan los valores umbrales existentes para la salud humana.