La investigación, publicada en Current Biology, asegura que este defecto también está en las mujeres más mayores porque la división celular empieza a funcionar mal y a provocar errores en el intercambio de cromosomas, lo que recibe el nombre de “coreografía”. Este hallazgo puede conducir a nuevos tratamientos de fertilidad para rejuvenecer los óvulos.

Greg FitzHarris, investigador de la institución canadiense, explicó que los microtúbulos que orquestan la segregación cromosómica durante la división celular, se comportan anormalmente en los óvulos más viejos. Luego añadió que los microtúbulos iban en todas las direcciones y podían provocar fallos, en lugar de organizarse para montar un huso acromático simétrico.

FitzHarris considera que una de las de las principales causas de la infertilidad femenina es un defecto en los óvulos que les hace tener un número anormal de cromosomas. El número de estos óvulos aneuploides, que es como se llaman, aumenta con la edad, razón por la que las mujeres mayores tienen problemas para quedarse embarazadas.

Estos óvulos defectuosos, dice la agencia de noticias, incrementan las posibilidades de tener un aborto involuntario y el riesgo de tener un bebé con síndrome de Down. Antes pensaban que las posibilidades de que los óvulos fueran aneuploides era por la pérdida de cohesión, es decir, por la sustancia que mantenía juntos a los cromosomas se pegaba menos en los más viejos.

"Nuestro trabajo no contradice esa idea, sino que demuestra la existencia de otro problema: los defectos en los microtúbulos, que causan husos acromáticos defectuosos y, al hacerlo, contribuyen a un tipo específico de error de segregación cromosómica", matizó el experto.

Los investigadores hicieron micromanipulaciones en los óvulos de ratones hembra de 6 y 12 semanas y de 60 semanas de edad. Shoma Nakagawa, investigador posdoctoral en la Universidad de Montreal, comentó que cambiaron los núcleos de los óvulos jóvenes con los de los huevos más mayores y detectaron problemas en ellos.

Esto demostró que la edad de la madre afectaba la alineación de los microtúbulos, sin relación directa con la edad de los cromosomas que había en los núcleos de cada uno de los óvulos. El equipo confirmó que estos defectos suponían también un problema en los seres humanos, lo que concluía en que la función celular funcionaba peor en los óvulos mayores, que no estaba causado por la edad del cromosoma.