Los problemas más comunes son las alergias a productos como la leche de vaca, la soja, los frutos secos, el pescado, los mariscos, el huevo y las frutas, destaca la consejería. En el Principado residen unas 25.600 personas con algún tipo de alergia alimentaria, y además, hay unos 10.000 celiacos, muchos sin diagnosticar, reitera Sanidad.

Las intolerancias y alergias alimentarias son problemas de salud cuyo abordaje necesita la mejor integración posible de los recursos de las administraciones públicas. El programa que tiene previsto desarrollar la Consejería de Sanidad es el primero de estas características que se elabora en la comunidad. La intención de la consejería es poder ponerlo en funcionamiento las próximas semanas.

El plan que promoverá la formación y el conocimiento de las intolerancias y alergias alimentarias tiene entre sus objetivos ordenar los recursos existentes en el sistema sanitario, mejorando los procesos de diagnóstico, atención, seguimiento e información a los pacientes. Asimismo, tratará de asesorar e informar a los sectores afectados (la industria alimentaria, la hostelería o las empresas de restauración colectiva) sobre la normativa nacional y europea que regula esta materia.

Desde la Consejería de Sanidad se impulsará un abordaje transversal, que haga partícipes a diferentes ámbitos como la sanidad, la educación, los afectados y la población general, afirma este organismo. Tal y como recuerda, las alergias e intolerancias a los alimentos de la dieta cotidiana limitan los hábitos y rutinas de las personas que las padecen, con la consiguiente pérdida en su calidad de vida.

El programa ha sido diseñado por la Dirección General de Salud Pública y la Agencia de Sanidad Ambiental y Consumo y se prevé que esté totalmente implantado el próximo año. El programa incluye 6 proyectos específicos, cada uno supervisado por un responsable institucional, y 24 acciones concretas.