La Consulta de Alta Resolución para el Manejo de la Conducta Suicida de Cantabria ha disminuido un 9% la necesidad de ingresar al paciente en el hospital, con un descenso del 25 al 16%, y un 20% la recurrencia de intento de suicidio (del 26 al 6%). La consulta de alta resolución garantiza que el paciente tenga una primera cita entre las 24 y las 72 horas desde el alta por parte del servicio de urgencias.

En total, se han remitido 926 casos desde que se iniciara el programa en marzo de 2016, según informa el Servicio Cántabro de Salud. El 60% de los casos no estaba en contacto con los servicios de salud mental en ese momento. La edad media de los pacientes es de 42,54 años, con una mayor proporción de mujeres (59%). En el 67% de los casos, la razón por la que acudían a Urgencias era por un intento de suicidio.

El 11% se negó a ser atendido después de recibir información del programa o bien no acudió a la cita programada. Para conocer el motivo de la ausencia se contactó por vía telefónica con todos los pacientes y se confirmó que el paciente había faltado de manera voluntaria. La Consulta de Alta Resolución para el Manejo de la Conducta Suicida también ha disminuido la presión asistencial en las unidades de salud mental.

Asimismo, la consulta de alta resolución ha contribuido a mejorar el tratamiento en pacientes con alto riesgo de morbimortalidad. La unidad también ha contribuido a mejorar el diagnóstico precoz, un tratamiento inmediato integral y un seguimiento intensivo en función de las necesidades de cada paciente individual. Generalmente, la permanencia suele ser de 3 meses y se dirige a todos los que son atendidos por el Servicio de Urgencias del Hospital de Valdecilla por intento de suicidio.

El Servicio Cántabro de Salud informa que la prevención del suicidio es una prioridad en Salud Pública, tal y como queda recogido en la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud. En España, el suicidio es la primera causa de muerte por factores externos, por delante de los accidentes de tráfico. En Cantabria, en concreto, se identificaron 38 muertes por este motivo.