El congreso se enmarca dentro de las acciones conjuntas de ambas organizaciones médicas emprendidas hace más de 2 años para advertir de las consecuencias de tratados de libre comercio como el TTIP, CETA y TISA, entre otros. Los médicos declaran que entienden el propósito declarado del TTIP, que es mejorar el comercio entre los países a través de la eliminación de las barreras o aranceles que suponen la venta de productos y servicios.

Los científicos aseguran valorar especialmente las ventajas económicas que puedan conllevar el tratado. Sin embargo, consideran su obligación y responsabilidad analizar, el impacto y las posibles consecuencias que dicho acuerdo podría tener sobre los sistemas de salud y la sanidad europea, como Ordenes Médicas de Portugal y España 

Los asistentes al congreso explican que cuando nombran la salud, no solo se refieren a medicamentos, accesibilidad, precios o sistemas sanitarios que puedan proteger de forma equitativa a la población, sino que también hacen referencia a la alimentación, pesticidas, transgénicos y, en consecuencia, a las diferencias de clasificación existentes entre la UE y EE. UU. sobre alimentos procesados.

Los médicos señalan que también les preocupa el uso de medicación en animales que posteriormente serán dedicados al consumo alimenticio, las normas de protección ante productos nocivos, ya sea la composición y etiquetado del tabaco o del alcohol. En resolución, los expertos consideran necesario dejar fuera del tratado todo el marco de actuación de salud pública para conservar su calidad.