Lo ha comunicado de forma clara y ha especificado que la decisión se formaliza de forma inmediata y que se aplica a todos los proyectos de MSF de todo el mundo. Defiende que no desea aceptar financiación de instituciones y gobiernos que implantan políticas tan dañinas, y que es una llamada a que ambos cambien sus prioridades y prevalezca el número de personas refugiadas en vez de las rechazadas.

Según MSF, el acuerdo firmado entre la UE y Turquía pone en peligro el concepto de refugiado y, sobre todo, pone en peligro la protección que el país ofrece a estos individuos. La Comisión Europea ha propuesto firmar acuerdos parecidos con más de 16 países de Oriente Próximo y África, y estos podrían incluir Eritrea, Somalia, Afganistán y Sudán, 4 de los 10 países de donde más refugiados llegan a Europa buscando asilo.

La ONG declara que el acuerdo pone en duda la situación de los refugiados en otros países que sí ofrecen acogida puesto que estos reciben el mensaje de que no es obligatorio ayudar y atender a los que escapan de sus hogares y llegan a sus fronteras. El control que se está imponiendo en Europa está teniendo efecto dominó y se puede afirmar que todas las fronteras hacia el este hasta llegar a Siria se están cerrando.

Por este motivo y con intención de denunciar esta situación que afecta a más de 8.000 personas, MSF ha declarado que no aceptará más dinero procedente de los fondos públicos de la UE y sus estados miembros. La ONG ha declarado que no entiende cómo la política migratoria se centra más en alejar a estas personas de sus costas que en ofrecerles asilo y protección.