Tal y como recoge la agencia EFE, el topillo campesino (microtus arvalis) es capaz de amplificar la presencia de la bacteria que causa la tularemia, una enfermedad infecciosa que afecta a animales y personas. La bacteria que causa la tularemia se conoce como francisella tularensis. Esta alerta se ha producido después de que los investigadores hayan analizado muestras de topillos tomadas en Palencia entre 2013 y 2015.

Los investigadores han utilizado técnicas moleculares y muestras de tejidos para profundizar en la presencia de la bacteria que causa la tularemia y su relación con la densidad de población del topillo campesino. Los resultados muestran que la prevalencia media de la bacteria en el topillo durante ese periodo fue del 21%, alcanzando el 33% durante un pico poblacional en julio de 2014.

Una de las investigadoras de la UVA, Ruth Rodríguez-Pastor, ha recordado que en Castilla y León se han producido 2 brotes de tularemia en los últimos años. El primero de ellos, en 1997-1998, fue atribuido a la manipulación de liebres de caza. El segundo tuvo lugar entre 2007 y 2008, y afectó a más de 1.000 personas.

En 2014 se registraron 95 casos de tularemia en personas. Este brote coincidió con un aumento significativo de la población de topillos campesinos. Los investigadores concluyen que el topillo tiene un papel clave en la transmisión y en la amplificación de la bacteria  que causa la tularemia en los medios agrarios de Castilla y León.