El objetivo de la investigación era evaluar el rendimiento del citado analizador a la hora de recontar leucocitos y bacterias con el fin de discriminar qué muestras procesar para un cultivo convencional y cuáles no; teniendo en cuenta que entre el 60 y el 80% de las muestras que se analizan finalmente arrojan resultados negativos, realizar ese cribado previo permitiría ahorrar costes y reducir la carga de trabajo.

Con 922 muestras de orina como base, se calcularon los puntos de corte óptimos de recuento bacteriano y de recuento de leucocitos a través de curvas ROC que permitirían conseguir la mejor sensibilidad para la mayor especificidad; con esos valores, se calcularon las características operacionales del cribado.

Tras realizar los cálculos estadísticos, los investigadores determinaron que la mejor sensibilidad para la mayor especificidad estaba en 247.850 bacterias/ml o 31.800 leucocitos/ml. Partiendo de esos puntos de corte, se obtuvo una sensibilidad del 90,6%, una especificidad del 66,3%, un valor predictivo de la prueba positiva del 47,8% y un valor predictivo de la prueba negativa del 95,4%.

Basándose en esos resultados, los científicos (del Hospital Clínico Universitario de Valladolid y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid) concluyen que el Sysmex UF-1000i muestra unas características operacionales adecuadas para que se incorpore a los laboratorios de microbiología clínica.