Según explican los autores, el riesgo de infección de la cirugía protésica para tratar la disfunción eréctil suele ser del 3%, pero puede alcanzar el 18% en el caso de las cirugías de recambio; un incremento que se atribuye a la colonización bacteriana de las prótesis durante la primera intervención.

Para evaluar la colonización bacteriana de dichas prótesis de pene retiradas por fallo mecánico, los investigadores realizaron un estudio retrospectivo de la docena de recambios realizados entre 2013 y 2016 en el centro; 10 de ellos contaban con estudio microbiológico de la prótesis extraída.

De los 10 cultivos, la mitad fueron positivos, en la mayoría de los casos por Staphylococcus epidermidis. Todos los pacientes se sometieron a un procedimiento de lavado y se les implantó una prótesis recubierta de antibiótico, que no se infectó durante el seguimiento (27,33 meses de media).

Estos resultados reflejan un alto índice de colonización bacteriana de las prótesis que se recambian por fallo mecánico, según los autores, quienes destacan que tras el lavado realizado durante el recambio no se detectaron más infecciones de las descritas en casos vírgenes.