Esta técnica puede detectar miles de células por minuto gracias a un sistema basado en espectroscopia de fase cuantitativa, en la que un láser cambia rápidamente su color en el espectro visible, iluminando la célula infectada. Un sensor detecta cómo la célula afecta a la luz entrante en varias frecuencias y los datos se compilan, creando una imagen holográfica.

Para identificar la infección de las células, un algoritmo utilizó más de 1.000 ejemplos de células sanas e infectadas. Así, el sistema identificó una serie de correlaciones entre ciertos parámetros de las células y las diferentes etapas de la infección de malaria, tal y como se puede observar en los hologramas de la foto del estudio, que se publica en la revista Plos One.  

Al comparar las células con otros sistemas de detección, se observó que esta técnica tenía una precisión de entre 97% y 100%. Esta técnica podría ayudar a conseguir los objetivos marcados por la Organización Mundial de la Salud para eliminar la malaria en su Estratega Técnica Mundial contra la Malaria 2016-2030.