Dicho estudio demuestra que la eficacia del tratamiento supera el 90% con estos nuevos fármacos. Asimismo, revela que menos del 1% de los pacientes tuvieron que interrumpir el tratamiento por acontecimientos adversos, lo que es destacable dado que la mayoría estaba recibiendo medicamentos para el VIH.

Los resultados “representan una fuente de optimismo para la población coinfectada por VIH/VHC, pues muestran que la erradicación del VHC es un objetivo factible”, según Juan Berenguer, médico del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y Juan González médico del Hospital Universitario La Paz.

Hasta el momento, el tratamiento del VHC ha requerido el uso de pautas basadas en interferón con numerosos efectos adversos, pobres resultados terapéuticos y contraindicaciones en un número importante de personas con hepatitis C. Todo esto se acentuaba entre las personas coinfectadas por VIH/VHC.

Sin embargo, la aprobación de los nuevos fármacos antivirales de acción directa frente al VHC (AAD) consiguió cambiar esta dinámica. Estos tratamientos orales tienen una duración corta y apenas tienen efectos secundarios, según ha podido comprobar el grupo de Gesida que investigó sobre la efectividad y seguridad de esta terapia.  

Los pacientes fueron seleccionados del registro Madrid-CoRe (Madrid Coinfection Registry) en el que se recoge, de forma prospectiva, toda la información clínica y los resultados del tratamiento de pacientes adultos coinfectados por VIH/VHC que reciben tratamiento frente al VHC con AAD en los hospitales del SERMAS desde noviembre de 2014.

Desde dicha fecha, han iniciado el tratamiento más de 2.400 pacientes adultos coinfectados por VIH/VHC en estos hospitales. De ellos, se seleccionaron los pacientes cuya fecha teórica de fin de tratamiento era el 31 de mayo de 2016 y de los que, por tanto, se podría disponer de resultados de respuesta viral sostenida a lo largo de agosto-septiembre de 2016.

Respuesta viral por categorías

La variable principal de evaluación fue la respuesta viral sostenida en la semana 12 tras la finalización del tratamiento. Otras variables analizadas fueron el fracaso virológico al suspender el tratamiento o durante el mismo, las discontinuaciones por acontecimientos adversos u otros motivos y la muerte durante el periodo de estudio. Los pacientes fueron clasificados en 3 categorías: sin cirrosis, con cirrosis compensada y con cirrosis descompensada.

Los autores de la investigación predicen que el tratamiento con pautas basadas en antivirales de acción directa (ADD) tendrá, por tanto, unos efectos muy notables en la salud de este grupo de población y será, además, costo-efectivo.

Aproximadamente, el 90% de los pacientes recibieron una de las siguientes 3 pautas de tratamiento: sofosbuvir con ledipasvir, sofosbuvir con daclatasvir y dasabuvir con ombitasvir y con paritaprevir potenciado con ritonavir. Además, un tercio de los pacientes recibieron también tratamiento con ribavirina por vía oral.

La respuesta viral sostenida fue del 93,7% en los que no tenían cirrosis, del 91,5% en los que tenían cirrosis compensada y del 80,8% en los que tenían cirrosis descompensada. Es reseñable que menos del 1% de los pacientes tuvo que suspender el tratamiento por acontecimientos adversos durante el tratamiento.

El principal factor asociado con mayor probabilidad de fracaso al tratamiento fue la presencia de cirrosis descompensada. También se identificaron como factores asociados con peor respuesta el uso de algunos regímenes terapéuticos diferentes a los 3 empleados mayoritariamente y que actualmente que no figuran como recomendados en las guías de tratamiento del VHC más recientes.