Tal y como refleja la investigación, publicada en Cell, las bacterias y microbios del organismo pueden influir en diversas funciones fisiológicas. Los investigadores destacan que estas pueden ir desde las actividades cognitivas hasta el proceso de envejecimiento. Este estudio sobre cómo retrasar el envejecimiento se sirvió de gusanos C. elegans, un organismo transparente que se alimenta de bacterias y envejece en un periodo corto de tiempo.

Los científicos utilizaron una biblioteca de deleción genética de la bacteria E. coli  para evaluar el efecto de los genes bacterianos en la vida del gusano. Los autores comprobaron que al suprimir ciertos mutantes bacterianos se lograba un aumento de la vida útil del gusano. Sobre la base de estos resultados, los investigadores consideran que podrían desarrollarse compuestos de bacterias que contribuyan a retrasar el envejecimiento.

En este mismo experimento los investigadores detectaron que el ácido colánico regula la dinámica mitocondrial. Según aseguran, este hallazgo podría permitir a los científicos entender la comunicación entre el huésped y los microbios. Tal y como explican, este resultado podría sugerir que los subproductos de las bacterias todavía podrían estar influyendo en la comunicación entre las mitocondrias.