Según los autores, la mayoría de los hombres afectados por infecciones genitourinarias no presenta síntomas y los criterios diagnósticos utilizados son “inconsistentes”. Esto, dicen, puede explicar el debate en torno al papel de las infecciones y la inflamación del tracto genital en la infertilidad.

“El riesgo de un trastorno de fertilidad irreversible no debe ser subestimado”, afirman los investigadores, que han revisado la evidencia científica recogida por PubMed.

El análisis de la bibliografía reveló que las principales causas de enfermedad inflamatoria del tracto genital masculino son las crecientes infecciones de transmisión sexual y los uropatógenos. Asimismo, se determinó que la epididimitis aguda provoca azoospermia persistente en un 10% de los varones que la padecen; de ellos, un 30% tiene oligozoospermia.

No se encontraron datos epidemiológicos relacionados con la infertilidad masculina después de una orquitis primaria de origen infeccioso; sin embargo, hasta el 25% de las biopsias testiculares obtenidas de hombres infértiles revelaron reacciones inflamatorias focales. Por otro lado, varios estudios sugerían un efecto deletéreo de leucocitos y mediadores inflamatorios en los parámetros espermáticos, mientras que seguía sin quedar clara la significación clínica de la bacteriospermia.

Para los investigadores, ante cualquier sospecha de infección genitourinaria o inflamación del tracto masculino es necesario realizar una evaluación diagnóstica y un tratamiento adecuado que eviten problemas futuros de infertilidad masculina. En ese sentido, aseguran que la identificación de biomarcadores adecuados puede permitir nuevas estrategias para el tratamiento conservador.