El estudio retrospectivo, publicado en la revista New England Journal of Medicine, se llevó a cabo en aquellos pacientes que habían sido atendidos en el hospital desde 2009 hasta 2016. En total, 86 pacientes acudieron al hospital con diagnóstico de babesiosis durante ese tiempo, 6 de los cuales desarrollaron AHAI entre 2 y 4 semanas más tarde, cuando la infección parasitaria ya se había resuelto.

En general, las personas que tienen un sistema inmunológico debilitado y que han sido sometidos a esplenectomía, se encuentran en mayor riesgo de babesiosis severa y recurrente, pero la AHAI tras la resolución de la babesiosis no se había observado previamente en pacientes que no tienen enfermedades autoinmunes.

Para sorpresa de los investigadores, los 6 pacientes con AHAI eran asplénicos. Así, los investigadores encontraron que AHAI era mucho más común entre aquellos pacientes que no tenían bazo y habían pasado una babesiosis, que afecta a 1 de cada 3 de estos pacientes. Muchos de estos pacientes necesitan recibir tratamiento inmunosupresor para tratar la AHAI.

La investigación proporciona las observaciones de los 6 pacientes estudiados, así como posibles mecanismos que pueden explicar la AHAI tras superar la babesiosis en pacientes sin bazo. Los científicos recomiendan que los pacientes con empeoramiento de la anemia después del tratamiento se realicen análisis para descartar la posibilidad de AHAI, especialmente los pacientes asplénicos.