El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, explica cómo el desequilibrio entre distintas especies bacterianas del cuero cabelludo empeora la caspa, un trastorno común de la piel. Los hongos habían sido los microorganismos culpables de la caspa en la mayoría de las ocasiones, pero esta teoría de desmonta con estas conclusiones.

El equipo de expertos de la Universidad Jiao Tong (Shanghái) investigó la relación entre la gravedad de la caspa y las condiciones fisiológicas (edad, composición de los microorganismos y cantidad de sebo). El estudio tomó 174 muestras de distintas partes del cuero cabelludo de 59 chinos entre los 18-60 años que se habían lado la cabeza 2 días antes de la prueba.

Los resultados fueron que la caspa tiene que ver más con las bacterias del cuero cabelludo que con los hongos, pese a lo que se pensaba antes. Las bacterias más típicas que muestran una inhibición que agrava la caspa son Propionibacterium y Staphylococcus. Cuando hay caspa, los niveles de la primera disminuyen, y las poblaciones de la segunda, aumentan.

Para reducir los niveles de caspa, hay que intentar equilibrar ambos grupos de bacterias regulando las condiciones fisiológicas que aumentan las Propionibacterium. Según los autores, el sebo y el agua contrarrestarían el desequilibrio: el sebo es el alimento y la humedad otorga un entorno adecuado para la proliferación.