Según informa SINC, para investigar el papel de la microbiota en el proceso de envejecimiento, los investigadores han estudiado la influencia de las bacterias E. coli y B. subtilis en el gusano nematodo caenorhabditis elegans. De esta forma, se ha conseguido simplificar un estudio muy complejo en el caso de los humanos, dada la cantidad de bacterias y microorganismos que viven en el intestino.

De acuerdo con el autor principal, Adolfo Sánchez-Blanco, dicho gusano vive de manera natural en el suelo, donde se alimenta de bacterias que colonizan su intestino y establecen comunidades microbianas. Según sus resultados, los gusanos mantenidos con B. subtilis viven un 50% más que los gusanos mantenidos con E. coli.

La diferencia entre unos y otros es que los segundos presentaban un contenido celular anormalmente menos oxidado que los primeros. Esto se debe a que E. coli produce de manera natural un potente antioxidante, la coenzima Q, mientras que B. subtilis no lo produce. Esto sugiere que un exceso de antioxidantes puede acortar la vida.

“Nuestros resultados indican que la microbiota intestinal puede afectar el proceso de envejecimiento del animal hospedador y detalla que, en el caso estudiado, el nematodo C. elegans vive considerablemente menos en presencia de una flora compuesta por E. coli que de una flora compuesta por B. subtilis debido al excesivo efecto antioxidante que la coenzima Q producida por E. coli genera”, especifica el investigador, actualmente profesor de Biología en la Universidad de Hartford (Connecticut, EE. UU.).

Este trabajo se realizó mayoritariamente en el Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca, don Sánchez-Blanco trabajó entre 2011 y 2014 dentro del grupo de Faustino Mollinedo. En el estudio también participaron Alberto Rodri?guez-Matella?n (actualmente en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa), Ana Gonza?lez-Parama?s y Susana Gonza?lez-Manzano (ambas pertenecientes a la Unidad de Nutricio?n y Bromatologi?a de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Salamanca), así como Stuart K. Kim, profesor de Genética en la Universidad de Stanford (EE.UU.).