La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ha publicado un decálogo con motivo de la semana del Día Europeo del Uso Prudente de los Antibióticos. La SEIMC informa que se trata de un problema sanitario de Salud Pública de gran relevancia. Esta es la cuarta vez que se trata un tema de estas características en Naciones Unidas; la primera vez fue el Sida.

En la Asamblea General 2016 de la ONU, 193 países ya estaban comprometidos con realizar planes de acción nacionales, proporcionar financiación, adoptar medidas de vigilancia, regulación y uso adecuado de antibióticos, así como apoyar el enfoque multisectorial y multidisciplinar. La Organización Mundial de la Salud ha calificado la resistencia microbiana como “una de las mayores amenazas mundiales”.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha establecido un plan de acción sobre resistencias a los antimicrobianos 2016-2020. Los expertos de la SEIMC, estiman que unas 700.000 personas fallecieron en el mundo por esta causa. Unas cifras que ascenderían a millones para el 2050.

Implicación internacional

Solo el 37% de los españoles sabe que los antibióticos no sirven para eliminar los virus, informa la SEIMC. En la reunión anual del 2017, los ministros de Sanidad de los países que más peso tienen en el G20 acordaron contribuir a la superación de los problemas globales de salud, como los brotes de enfermedades infecciosas y la resistencia a los antibióticos, que pueden provocar graves repercusiones en el bienestar de millones de personas, así como en la economía mundial.

El decálogo de recomendaciones de la SEIMC incluye las siguientes medidas: convertir en un estándar de calidad prioritario el uso adecuado de los antibióticos en la Medicina, en la ganadería y en la agricultura y establecer como obligatorios los Programas de Optimización de Uso de Antibióticos (PROA) como programas de calidad asistencial.

Además, la SEIMC denuncia establecer los recursos necesarios en los laboratorios de Microbiología para detectar las resistencias bacterianas y crear las pruebas de diagnóstico rápido y estudios de sensibilidad. Asimismo, en el decálogo reclaman establecer programas multidisciplinares de vigilancia, prevención y control de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria junto a los de uso apropiado de los antimicrobianos, a semejanza del Programa PIRASOA de Andalucía.