Los objetivos de VIH propuestos por la OMS para reducir el número de casos de esta enfermedad no se cumplirán ni en España ni en otros países de Europa, según han expuesto los expertos en el último Congreso Nacional de GeSIDA (Grupo de Estudio del SIDA de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica) celebrado, recientemente, en Vigo.

Para lograr que los objetivos de VIH propuestos por la OMS (90-90-90, referidos a un 90% de diagnóstico, 90% de tratamiento y 90% de éxito en la reducción de la carga viral) sería necesario que se produjeran nuevos avances y esfuerzos en el diagnóstico, que todavía no se están llevando a cabo, en el tratamiento precoz de la infección y en modificar el estigma social asociado a esta enfermedad, según destacan los especialistas. 

“Contamos con herramientas y conocimientos suficientes para poner fin a la epidemia de VIH en Europa, pero no los estamos utilizando correctamente. En muchos países europeos no se aplican a gran escala intervenciones efectivas, desde pruebas frecuentes y vínculos inmediatos con la atención y el tratamiento después del diagnóstico del VIH hasta el uso de la profilaxis previa a la exposición, por nombrar solo algunas”, ha explicado Anastasia Pharris, epidemióloga del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades Infecciosas (ECDC).

En opinión de Pharris, la proporción de diagnósticos tardíos implica la existencia de problemas persistentes en el acceso y la aceptación de la prueba del VIH en muchos países, por lo que, si Europa no cambia las políticas de prevención y continúan las altas tasas de incidencia, “no alcanzará para 2020 el objetivo de la OMS 90-90-90”. Asimismo, los expertos han solicitado a las administraciones que mejoren las medidas ante la falta de impulso en el Plan Nacional del Sida.

En este sentido, los ponentes también han destacado la importancia de establecer nuevas estrategias ante el aumento del uso de drogas recreativas durante las relaciones sexuales (chemsex), que se estima que triplican el riesgo de contagio y que, por tanto, disminuyen las probabilidades de que se cumplan los objetivos de VIH propuestos por la OMS. Se estima que entre 140.000 y 145.000 personas tienen VIH en España, de las que aproximadamente 1 de cada 5 (18%) no están diagnosticadas.