El Staphylococcus epidermidis produce 6-N-hidroxiaminopurina (6-HAP), un compuesto químico capaz de inhibir el crecimiento de ciertos tipos de células cancerígenas sin dañar las sanas. Según el estudio, llevado a cabo en ratones por la Universidad de California en San Diego, esta cepa común en la piel humana podría ser una fuente natural de protección frente al melanoma, cáncer asociado a la exposición a rayos ultravioleta (UV).

Según el texto, que publica la revista Sciences Advances, el efecto anticancerígeno de 6-HAP se debería a su capacidad para dificultar, pero no impedir, la replicación del ADN. Para probarlo, Richard L. Gallo y su equipo eliminaron el Staphylococcus epidermidis de la piel de una cepa de ratones y los expusieron a lámparas de rayos UV. Los animales, incapaces de producir 6-HAP, desarrollaron tumores cutáneos.

Con el objetivo de profundizar en la capacidad protectora del este compuesto químico, los científicos inyectaron 6-HAP en el torrente sanguíneo de los roedores cada 48 horas, durante 2 semanas. La administración de la molécula no ocasionó ningún efecto tóxico aparente y, al recibir un trasplante de células de melanoma, los ratones pudieron controlar la tumoración gracias al volumen de 6-HAP el que disponían. Presentaron un 50% menos de melanomas en comparación con el grupo de control.

Con estos datos, los investigadores concluyeron que el Staphylococcus epidermidis y su producción química podría contrarrestar el daño inducido por la exposición UV. “Parece que esta cepa bacteriana nos añade una capa de protección frente a algunos tipos de cáncer, aunque aún necesitamos entender cómo utilizar la 6-HAP”, reconoce el experto. En cualquier caso, señala, “cada vez hay mayor evidencia de que el microbioma de la piel es un elemento importante de la salud humana”, defiende Gallo quien, en trabajos previos, ya había identificado péptidos antimicrobianos capaces de lidiar con bacterias patógenas como el Staphylococcus aureus.