Los nuevos laboratorios cuentan con una cadena automática de última generación que gestiona 5 equipos que antes funcionaban de manera independiente; esto permite robotizar el 85% de los análisis clínicos, lo cual se traduce en mayor velocidad, control, flexibilidad y seguridad de las pruebas.

La reducción de tiempos de analítica y preanalítica implica también un incremento de la capacidad potencial de los laboratorios de Povisa, que con esta actualización llega a las 3.600 pruebas diarias.

La cadena robotizada de los nuevos laboratorios gestiona cualquier tipo de muestra, entre otros:

  1. Suero.
  2. Plasma.
  3. Sangre.
  4. Orina.
  5. Líquidos.

Además, destapona y sella automáticamente los tubos antes y después de dirigirlos a los análisis correspondientes. Esto reduce la manipulación manual y, en consecuencia, el riesgo de eventos negativos tanto con las pruebas como con los propios profesionales.

El sistema aporta también una total trazabilidad del proceso, pudiendo controlarse en todo momento en qué fase de su análisis se encuentra una muestra determinada. Asimismo, todos los laboratorios están equipados con controles y alertas automatizados de temperaturas de nevera.

Por otro lado, en los nuevos laboratorios se ha incrementado el espacio disponible, lo cual permitirá incorporar nuevas técnicas de Biología Molecular. De igual modo, se han optimizado aspectos como la iluminación y la distribución de los equipos.

Según explicaron en rueda de prensa el director asistencial y de servicios general, Luis Geremías y Alfonso Pimentel respectivamente, la puesta en marcha de estos nuevos laboratorios ha supuesto un reto logístico, ya que el centro no ha dejado de funcionar en ningún momento y se ha tratado de que los pacientes no se vieran afectados.