Para lograr los objetivos de la OMS, que en 2030 se propone haber eliminado por completo la hepatitis C, la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la biofarmacéutica MSD han creado el Proyecto Focos Primarios. Su objetivo es abordar los grupos con infección activa con prevalencia alta, ya que implican un mayor riesgo de reinfección y propagación de la enfermedad.

Los focos primarios –población reclusa, usuarios de drogas inyectables y quienes mantienen prácticas sexuales de riesgo– “representan un grupo de personas no muy numeroso, pero de máxima importancia para el control de la hepatitis C ya que, actualmente, es en ellos en quienes se detectan la mayor parte de los nuevos casos”, según ha informado el director del proyecto, Javier Crespo, en una nota de prensa.

“En España, hay un consenso claro sobre la importancia de tratar a los pacientes con hepatitis C para eliminar la enfermedad”, asegura el jefe del Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. “Pero esa eliminación no es posible sin el abordaje de los focos primarios por parte de las administraciones sanitarias y los especialistas en Salud Pública”, insiste.

Según los datos que aporta el experto, los últimos estudios epidemiológicos demuestran que la prevalencia de anticuerpos frente al VHC en España es del 1,2%. No obstante, la prevalencia de enfermedad activa es del 0,4%, “cifras muy inferiores a las que se han manejado hasta hace unos meses”, señala Crespo, quien destaca también la importancia de “concienciar, sensibilizar, prevenir y elaborar planes”.

En la primera reunión del Proyecto Focos Primarios, los profesionales sanitarios -epidemiólogos, hepatólogos, infectólogos, expertos en patología dual, médicos de Atención Primaria, microbiólogos y especialistas en Sanidad Penitenciaria- han estado acompañados de asociaciones de pacientes y representantes de sociedades científicas y administraciones públicas autonómicas.