“Por sí sola, la PrEP no es una panacea capaz de terminar con la epidemia”, admite, Antonio Rivero, presidente de GeSIDA, “pero sí que es una intervención útil que, sumada a acciones tan importantes como el diagnóstico de todos los pacientes, el tratamiento temprano y las medidas educativas sobre sexo seguro, nos acercará progresivamente al objetivo final”.

Por eso, defiende Rivero, “es el momento de pasar a la acción y abordar definitivamente la controversia sobre las condiciones de implantación de la PrEP”. Por su parte, la asociación del SEIMC ya se ha posicionado en el debate y ha elaborado una de las primeras guías europeas con las recomendaciones de implantación propuestas por diferentes expertos en la materia.

Tal como recoge el texto, consideran “necesario y urgente” definir una estrategia nacional sobre la PrEP que contemple, fundamentalmente, a los grupos de riesgo con una tasa de infección superior a 2 casos por cada 100 personas al año, especialmente el de los llamados hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), un colectivo que, según GeSIDA, concentra las tasas de contagio en España.

Igualmente, debería prestarse atención a los sujetos con un perfil de alto riesgo de contagio y transmisión, como aquellos que no usan preservativo con asiduidad, tiene múltiples parejas al año o practican el llamado chemsex, basado en el uso de drogas recreativas durante la práctica de relaciones sexuales.

Sexo seguro en una pareja de riesgo

“Varios estudios científicos han demostrado que, si una persona no infectada por el VIH toma 2 medicamentos antirretrovirales antes de tener una relación sexual con una persona infectada, las posibilidades de infectarse por el VIH disminuyen hasta un 90%”, argumenta Rivero en una nota de prensa.

La PrEP consiste, precisamente, en que “una persona que no está infectada por el VIH y que va a tener una relación sexual de riesgo, tome la medicación frente al virus antes de la relación sexual para evitar el contagio”, justifica el experto. De esta forma, dice, “estaríamos más cerca de alcanzar el Objetivo 90-90-90”, establecido por la OMS.