Para identificar el marcador viral, los científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (Ciberes) y del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB-CSIC) se centraron en los genomas virales defectuosos (DVG, por sus siglas en inglés). Estas moléculas están compuestas por fragmentos de ARN viral con información genética defectuosa y están presentes en diversas cepas del virus de la gripe.

Los científicos analizaron si los DVG podrían servir como marcadores virales de la gravedad de la gripe a partir de otros estudios previos que indicaban que estas moléculas activaban el sistema inmunológico en animales infectados y podrían restringir la gravedad de la gripe. Para ello, seleccionaron a un grupo de ratones y de cultivos celulares del tejido respiratorio humano a los que infectaron con diversas cepas del virus de la gripe A H1N1.

Asimismo, analizaron los genomas de virus aislados procedentes de muestras tomadas a personas que habían experimentado una infección severa o fallecieron por gripe durante la pandemia de gripe porcina de 2009 o brotes posteriores de gripe similares. Los resultados mostraron que las cepas H1N1 que causaban síntomas severos tenían menos acumulación de DVG que las cepas de gripe A de sujetos que únicamente tenían síntomas leves.

Así, los niveles bajos de DVG podrían estar relacionados con un mayor riesgo de enfermedad grave en pacientes infectados por el virus de la gripe A, según señalan los investigadores. Los resultados podrían mejorar la predicción de la gravedad de la gripe y, con ello, anticipar las mejores opciones terapéuticas para cada paciente en función del tipo de infección.