Según recoge la agencia EFE, este proyecto piloto de telemonitorización en diálisis domiciliaria se puso en marcha en 2015 y, desde entonces, se han sumado varias comunidades autónomas. En la actualidad, cuenta con un paciente en hemodiálisis y 12 en diálisis peritoneal.

De acuerdo con la consejería, el programa contribuye de una forma clara a mejorar la calidad de vida del paciente porque le permite mantener en su propio domicilio un control clínico hospitalario. Esto implica la detección precoz de alteraciones, mediante alertas individuales, sobre las que poder actuar sobre la marcha.

La telemonitorización requiere de un perfil de paciente responsable con el tratamiento, que garantice un adecuado cumplimiento de las pautas e indicaciones durante el periodo de preparación. Una vez iniciado el tratamiento, debe acudir al hospital cada uno o 2 meses, o cuando haya alguna incidencia, y mantener una comunicación permanente con el centro.

Esta continuidad la proporciona la telemonitorizacion domiciliaria de la diálisis, que permite que toda la información durante el proceso de diálisis esté disponible en tiempo real en el hospital. En el caso de la diálisis peritoneal, el paciente debe recoger diariamente una serie de parámetros biomédicos en un documento, de donde pasan a un smartphone a través de tecnología bluetooth; desde ahí, son volcados automáticamente en su historia clínica.

En ambas modalidades, el sistema proporciona al paciente seguridad y confianza en la ejecución del tratamiento, ya que se siente controlado desde el hospital en todo momento y, además, garantiza al personal sanitario un adecuado seguimiento y adherencia al tratamiento, ha concluido.