Mejorar el control de la ingesta de líquidos en personas en hemodiálisis es el objetivo de un método desarrollado por el doctor en Psicología Mark Beyebach que convierte al personal de Enfermería en “agente del cambio”. El sistema se ha probado en un estudio piloto cuyos resultados se han publicado en la revista Journal of Advanced Nursing.

Según informa la agencia EFE, la investigación ha incluido a 36 pacientes y 3 enfermeras de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital General Universitario de Alicante. Las profesionales recibieron formación previa en comunicación centrada en soluciones. El objetivo era controlar mejor la ingesta de líquidos en esta población con el fin de que la máquina tarde lo menos posible en depurar la sangre y de esta forma aumente la calidad de vida y la supervivencia.

Beyebach, profesor e investigador del departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), ha liderado el estudio, realizado en colaboración con el Complejo Hospitalario de Navarra, la Universidad Miguel Hernández de Elche, el Hospital General Universitario de Alicante y la Universidad Cardenal Herrera, también de Elche. En breve se replicará en 2 centros riojanos.

“Se trata de un estudio piloto, no controlado y con una muestra pequeña, pero que investiga una alternativa novedosa, que nadie había estudiado hasta ahora, y que apunta algunos resultados prometedores”, apunta el investigador.

Según explica, para intentar que el paciente reduzca la ingesta de líquidos, normalmente se utilizan técnicas como la terapia o la psicoeducación de los propios pacientes, pero a menudo no se consiguen los resultados esperados. “Es preciso empatizar”, dice el doctor en Psicología, que también destaca la importancia de “reforzar las conductas positivas, los propios recursos de cada paciente” sin olvidar el delicado estado de ánimo.

“Muchos llevan años esperando un trasplante y están en estados de ánimo cercanos a la depresión, con lo que no sirve de nada una comunicación meramente aleccionadora”, añade Beyebach, cuyo estudio “sugiere que mejorando el estilo de comunicación con los pacientes se pueden conseguir resultados significativos”. Eso es lo que se pretende demostrar en los ensayos que se realizarán en La Rioja.