Los intentos previos de mantener cultivo de células progenitoras de nefrona con vida habían fracasado, pero ahora se aporta “una prueba sobre cómo crear y mantener un número ilimitado de células precursoras de riñón”, afirma Juan Carlos Izpisua, profesor del Laboratior de Expresión Genética en el Salk Institut, quien además destaca que “conseguir un suministro de estas células podría ser un punto de partida para hacer crecer órganos funcionales en el laboratorio, así como una manera de empezar a aplicar terapias celulares en riñones enfermos”.

Los expertos señalan que las células progenitoras de nefrona pueden utilizarse también para modelar enfermedades en el laboratorio, lo que les permitiría introducir mutaciones relacionadas con la enfermedad de las células y estudiar su aparición y progresión, además de obtener nuevos datos que podrían derivar en el descubrimiento de medicamentos que los combatan. Según señalan los investigadores, el siguiente paso será profundizar sobre el cultivo de otros tipos de progenitores indispensables para la regeneración del riñón.

Según indica el estudio, las células progenitoras de nefrona están presentes en los humanos durante una breve etapa del desarrollo embrionario. Las células pasan a formar nefronas, la unidad básica y funcional del riñón responsable de la filtración de la sangre y la excreción de la orina. Anteriormente, se habían utilizado otros métodos para conseguir crear células precursoras del riñón que sobrevivieran en el laboratorio. Sin embargo, las células maduraban en células de riñón adultas en cuestión de días y no permitían el estudio de células progenitoras.