La derivación de la gota en dolencias mayores, como el daño articular, renal o cardiovascular, es evitable; sin embargo, muchas veces se produce debido al retraso de años en su diagnóstico y tratamiento. Durante el II encuentro del Grupo de Estudio de Artropatías Cristalinas de la Sociedad Española de Reumatología (GEACSER) numerosos expertos han sugerido que esta demora se debe a la estigmatización de la enfermedad, el infratratamiento de la misma y la necesidad de formación de los reumatólogos.

“Muchas veces se asume que los pacientes de gota pecan de excesos en su alimentación, cuando no siempre es así”, ejemplifica el reumatólogo del Hospital Universitario HM Sanchinarro, Enrique Calvo. De hecho, “hasta un 30% de los pacientes gotosos son personas jóvenes, delgadas, que hacen deporte y se cuidan”.

Además, señala el experto,” en el 90% de casos la gota se debe a un fallo en la eliminación renal del ácido úrico, por lo que la alimentación no es el factor más importante”. Según los datos manejados en el congreso y reproducidos en una nota de prensa de la Sociedad Española de Reumatología (SER), en 9 de cada 10 enfermos, el origen de la gota radica en el riñón; “de ahí la importancia de que nefrólogos y reumatólogos sumen fuerzas”, insiste Calvo.

“Estamos avanzando cada vez más en la formación de los reumatólogos sobre la gota, así como en el intercambio de conocimiento con compañeros de otras especialidades como Atención Primaria, Nefrología, Cardiología o Medicina Interna”, asegura el reumatólogo. Prueba de esta colaboración es la asistencia al congreso de nefrólogos expertos y de Menarini. La farmacéutica ha anunciado sus nuevos proyectos en curso y ha resumido las principales publicaciones sobre artropatías cristalinas.

Por su parte, la nefróloga invitada ha difundido los resultados de los estudios internacionales más relevantes:

  1. Hasta un 15% de los pacientes con gota puede tener litiasis.
  2. Uno de cada 4 pacientes con gota puede tener enfermedad renal crónica avanzada.
  3. Uno de cada 3 pacientes con enfermedad renal y gota no tiene tratamiento para bajar el ácido úrico.
  4. El 50% de los pacientes con enfermedad renal y gota a los que se ha prescrito tratamiento para bajar el ácido úrico, no lo usan en dosis adecuadas.