Dosis altas de vitamina D pueden dar lugar a un fallo renal.

Dosis altas de vitamina D pueden dar lugar a un fallo renal por toxicidad. Así lo confirma el caso de un hombre de 54 años tratado en el Hospital General de Toronto, en Canadá. Se ha recogido en un artículo que acaba de publicarse en la Canadian Medical Association Journal. Para los autores, es necesario tener en cuenta los posibles riesgos del uso sin restricciones de la citada vitamina D.

El hombre acudió a urgencias después de unas vacaciones en el sudeste asiático, donde estuvo tomando en sol en abundancia. A su regreso a Canadá, el nivel de creatinina había aumentado de 100 μmol/L a 132 μmol/L. Tenía hipertensión, dislipemia y gota, por lo que tomaba tratamiento a diario. El médico de familia le había retirado los antihipertensivos y los diuréticos ante una posible reducción del líquido extracelular por la exposición solar. A las 4 semanas, la creatinina había aumentado a 376 μmol/L.

Durante su estudio, mencionó que un naturópata le había prescrito dosis altas de vitamina D. El hombre llevaba más de 2 años tomando entre 8 y 12 gotas diarias de vitamina D. Es decir, entre 8000 y 12 000 UI, cuando la cantidad diaria recomendada oscila entre 400 y 1000. Como consecuencia, presentaba niveles muy elevados de calcio en sangre. Esto había dado lugar a un daño renal significativo.

Efectos de dosis altas de vitamina D

Según los autores, la toxicidad de la vitamina D es rara, pero supone un riesgo dada su disponibilidad generalizada. Puede afectar al sistema nervioso central y a los sistemas gastrointestinal, genitourinario y cardiovascular. Los síntomas pueden incluir, entre otras manifestaciones:

  1. Letargo.
  2. Confusión.
  3. Hipotonía.
  4. Náuseas.
  5. Coma.
  6. Pancreatitis.
  7. Estreñimiento.
  8. Hipertensión.
  9. Arritmia.
  10. Poliuria.
  11. Nefrocalcinosis.
  12. Insuficiencia renal.

En el caso del paciente citado, presentaba una lesión renal aguda que empeoró por el uso de diurético, la exposición al calor y la hipercalcemia preexistente. Al suspender los suplementos que tomaba, suspender su tratamiento diario y reducir los niveles de calcio, la función renal mejoró. No obstante, los investigadores creen que el hombre desarrollo una patología crónica.

“Nuestra experiencia nos dice que los pacientes y los médicos deben estar mejor informados sobre los riesgos relacionados con el uso sin restricciones de la vitamina D. Dados los nuevos hallazgos del US Preventive Services Task Force, se deben revisar las directrices canadienses actuales sobre su uso en individuos de bajo riesgo”, concluyen los autores.