Tal y como recogen los autores en el resumen, el cambio a diálisis peritoneal automatizada desde diálisis peritoneal continua ambulatoria puede producirse por la aparición de hernias, fallos de ultrafiltración o por comodidad del paciente. A menudo se produce en pacientes sobrehidratados o con diuresis reducida.

El trabajo tenía como objetivo analizar los cambios en la composición corporal mostrada con bioimpedanciometría (BIA) que se producían tras el paso de un tipo de tratamiento a otro. Se ingluyó a 31 pacientes de 56 años de media de los que había mediciones de BIA antes de entrar en diálisis peritoneal automatizada y tras al menos 3 meses desde el inicio.

Tras analizar los resultados, los investigadores concluyeron que el cambio a diálisis peritoneal automatizada se acompañaba con frecuencia de una reducción de la función renal. Respecto al peso, el aumento observado se interpreta a menudo como ganancia de grasa y pérdida de masa magra, con reducción de volúmenes de hidratación. La pérdida de peso, por su parte, se muestra como reducción de masa magra y de masa grasa sin cambios en la hidratación.