El estudio realizó una evaluación retrospectiva de pacientes intervenidos mediante EVAR de aneurisma de aorta infrarrenal no roto entre los años 2010-2012, excluyendo a aquellos en hemodiálisis y trasplantados renales, según informa la Sociedad Andaluza de Angiología y Cirugía Vascular (SACVA).

La investigación se llevó a cabo con la intención de comparar la mortalidad y las complicaciones a corto medio plazo de pacientes que habían sido intervenidos de aneurisma de aorta según su función renal. Tal y como pudieron comprobar en dicho análisis, aquellos pacientes con deterioro del filtrado glomerular tenían una mayor probabilidad de mortalidad por fracaso renal agudo.

Este fracaso renal solía producirse con más frecuencia en el primer mes tras la intervención y hasta 2 años después. Además, el estudio, dirigido por Luis Miguel Salmerón, muestra que estos pacientes sometidos a EVAR cuentan con una mayor probabilidad de necesitar una reintervención precoz y que está se encuentre especialmente relacionada con problemas de la herida quirúrgica.