El trabajo, publicado en la revista de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), tenía como objetivo comparar la capacidad predictiva de los síntomas somáticos informados y el estado anímico (depresión y ansiedad) sobre la CVRS de los pacientes citados. Para ello, se evaluó a 52 pacientes en tratamiento de hemodiálisis.

La evaluación se realizó mediante la escala de funcionamiento y calidad de vida (SF-36), la escala de síntomas somáticos-revisada (ESS-R) y la escala de ansiedad y depresión en hospital (HAD). El análisis de regresión múltiple de los datos mostró un 36,5% de prevalencia de ansiedad y un 27% de depresión.

De acuerdo con los resultados, el estado anímico es un mejor predictor de los componentes físico y mental de la CVRS que el número e intensidad de los síntomas físicos informados por los pacientes. Por ello, los investigadores consideran importante intervenir sobre los estados emocionales negativos. Esto podría repercutir en una menor interferencia de la enfermedad sobre la CVRS en el paciente en hemodiálisis.