Según ha informado la organización en una nota, aproximadamente 4 millones de personas padecen ERC en España. En torno a 6.000 de ellas progresan cada año en su enfermedad y tienen que optar por uno de los 3 tipos de tratamiento renal sustitutivo que existen: hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante renal.

La utilización y el mantenimiento de estos tratamientos suponen casi el 3% del presupuesto del Sistema Nacional de Salud, un porcentaje que los expertos esperan ver además incrementado en los próximos años debido al envejecimiento de la población. En la jornada, se han analizado el coste y la efectividad de las diferentes secuencias de tratamiento.

De acuerdo con la EASP, los análisis del registro de pacientes con enfermedad renal crónica en Andalucía entre 2006 y 2014 han mostrado que el orden de los tratamientos renales conlleva diferentes resultados en la supervivencia del paciente, además de un diferente impacto presupuestario para el Sistema de Salud.

Comenzar con diálisis peritoneal y, pasados entre 3 y 5 años, cambiar a hemodiálisis fue la secuencia de tratamiento que obtuvo mejores resultados en términos de supervivencia. Por su parte, aquellos pacientes que iniciaron tratamiento en diálisis peritoneal antes de un trasplante, permanecieron menos tiempo en diálisis comparado con aquellos que iniciaron en hemodiálisis, según ha explicado la coordinadora de la jornada, Araceli Caro.

El orden de los tratamientos renales tiene también un reflejo en los costes. De acuerdo con el estudio, un incremento de un 10% en el número de pacientes que inician tratamiento en diálisis peritoneal en lugar de en hemodiálisis generaría un ahorro de más de 11 millones de euros en Andalucía; una cifra que ascendería hasta más de 23 millones con un aumento del 30%.

Partiendo de esos datos, la EASP ha hecho una serie de recomendaciones tanto a los profesionales sanitarios como a los pacientes. En ese sentido, la organización ha destacado la importancia de que sean los médicos quienes informen al paciente de forma adecuada y comprensible sobre los diferentes tipos de tratamiento, fomentando la toma de decisiones compartidas.