Según explican los autores, el trabajo por turnos altera el reloj biológico de los trabajadores, lo cual puede dar lugar a problemas de salud. El nivel elevado de albuminuria se relaciona con el riesgo de enfermedad cardiovascular, apunta el estudio. Para llevar a cabo este análisis, los investigadores reclutaron a los trabajadores mayores de 20 años, incluidos en la quinta y la sexta encuesta nacional de salud de Corea.

El trabajo por turnos, incluido el trabajo nocturno, se asocia con un mayor riesgo de enfermedades gastrointestinales, enfermedades cardiovasculares, diabetes, síndrome metabólico, cáncer de mama, cáncer de próstata y problemas relacionados con el sueño. Además, trabajar por la noche puede afectar a comportamientos como hábitos alimenticios, relaciones sociales y fumar.

Además de analizar la asociación entre el trabajo por turnos y la microalbuminuria, los autores han estudiado su prevalencia por género. Para obtener los resultados, han empleado un análisis de regresión logística múltiple entre los 3.000 participantes.

Especial vinculación con el turno nocturno fijo

El estudio destaca que la prevalencia de la microalbuminuria en hombres fue más alta entre aquellos que tenían turnos diurnos, pero la diferencia no fue significativa. La prevalencia de la microalbuminuria entre las mujeres fue significativamente más alta entre aquellas que trabajaban por turnos. Tras dividir a los participantes en 5 subgrupos en función del patrón del trabajo por turnos, los investigadores identificaron que el riesgo de sufrir microalbuminuria fue mayor en aquellos que tenían turno nocturno.

Los autores concluyen que el trabajo por turnos está asociado con la microalbuminuria. Destacan que existe una especial vinculación entre el turno nocturno fijo y el desarrollo de la microalbuminuria por parte de las mujeres.