Según ha informado la compañía, la Organización Mundial de la Salud (OMS) determina que las enfermedades crónicas suponen el 75% del gasto sanitario; en el caso de la ERC, la mayor parte del presupuesto se destina a diálisis en sus distintas modalidades. La hemodiálisis es la más usada en Cataluña, Murcia y Andalucía, frente a la diálisis peritoneal domiciliaria, con mayor incidencia en Asturias, País Vasco y Cantabria.

El coste anual medio de la hemodiálisis asciende a 47.000 euros por paciente, frente a los 32.000 de la diálisis peritoneal. Esa diferencia ha hecho que haya aumentado el uso de la segunda variante en los últimos 5 años, generando un ahorro estimando para las arcas públicas españolas de unos 22 millones de euros. Además, tiene ventajas para el enfermo, que puede tratarse en casa.

De acuerdo con Baxter, muchos de los gastos de la enfermedad renal derivan del hecho de que se trata de un proceso crónico y complejo, en el que los pacientes reciben diferentes tipos de tratamiento a lo largo de su vida en distintos centros. Gestionar toda esa información con el objetivo final de mejorar la atención del enfermo es un reto para el sistema sanitario.

“Las historias clínicas que manejamos en el día a día en los hospitales, a pesar de que están evolucionando, siguen presentado carencias en la personalización de aspectos muy exclusivos en Nefrología. La complementariedad de los sistemas de programación, la farmacia, los costes, la lista de espera y la conexión entre centros con un sistema de gestión clínica común son el escenario ideal”, apunta Joaquín Manrique, adjunto de Nefrología del Complejo Hospitalario de Navarra.

“La forma más óptima de manejar al paciente renal es a través de sistemas de gestión clínica: permite la continuidad asistencial de todo el proceso de enfermedad en una plataforma única integradora, lo cual conlleva una visión global del paciente”, afirma, por su parte, Emma Huarte, jefa de Nefrología del Hospital San Pedro de Logroño, según la cual la monitorización en remoto de los pacientes en domicilio añade un valor de confianza y seguridad.

Ante estas necesidades, Baxter ha desarrollado el programa de gestión clínica Versia, que calcula los indicadores de calidad recomendados por la Sociedad Española de Nefrología (SEN), exporta automáticamente los datos de los pacientes a su historia clínica digital y a los registros de pacientes renales y garantiza el acceso inmediato a toda la información clínica. La idea es optimizar recursos, desarrollar un trabajo multidisciplinar y establecer una colaboración activa entre diferentes servicios, centrada en el paciente y en todos los procesos que le afectan.