La enfermedad renal crónica de origen desconocido se ha descrito en India.

La enfermedad renal crónica de origen desconocido (CKDu, por sus siglas en inglés) se ha descrito en India. Así lo recoge un estudio en el que participa el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal). Hasta el momento, solo se había reportado en comunidades agrícolas de América Central y Sri Lanka. Ahora, se cree que podría estar presente en zonas rurales de países tropicales y subtropicales. Los resultados se han publicado en la revista BMJ Open.

Según informa el instituto, la enfermedad renal crónica de origen desconocido se considera epidemia en Centroamérica. En países como El Salvador y Nicaragua, donde afecta sobre todo a población agrícola en edad laboral, es “devastadora”. La patología se caracteriza por la pérdida gradual de la función renal. Su evolución es más rápida que la de otras enfermedades renales y no se asocia a diabetes o hipertensión. Sin embargo, estrés, trabajo extenuante, condiciones climáticas y exposición agroquímicos o metales pesados podrían ser factores de riesgo.

Identificar los factores de riesgo de la enfermedad renal crónica de origen desconocido era uno de los objetivos del trabajo. también, saber si la patología estaba presente en India. Con este fin, se analizaron datos de 12 500 personas de áreas rurales y urbanas del norte y el sur del país. Se midió a los participantes la pasa corporal, la presión arterial y la función renal. Además, respondieron a preguntas sobre hábitos de alimentación, consumo de alcohol y datos sociodemográficos.

Prevalencia de la enfermedad renal crónica de origen desconocido

Los resultados mostraron una prevalencia de 1,6% de la enfermedad renal crónica de origen desconocido entre los menores de 60. En las zonas rurales, el porcentaje ascendía a un 4,8%. De hecho, ser parte de una comunidad rural fue uno de los factores de riesgo asociados. También lo fueron tener menos de 60 años, beber alcohol y tener un nivel educativo más bajo. En América Central y Sri Lanka se habían apreciado factores similares, según la investigadora Cristina O’Callaghan.

“La enfermedad podría tener una carga de salud pública sustancial a nivel mundial hasta ahora poco reconocida”, destaca.

En cualquier caso, O’Callaghan considera necesarios más estudios para evaluar los patrones globales de carga de esta patología. Por ejemplo, el estudio DEGREE, una colaboración internacional en la que participa. El trabajo en el que participa el ISGlobal ha sido coordinado por los centros indios Public Health Foundation of India y Centre of Control of Chronic Conditions.