Según los autores, el control de volumen representa uno de los principales objetivos terapéuticos en los pacientes tratados con diálisis peritoneal.

En ese sentido, explican que la prevención de la hipervolemia se basa tanto en la disciplina dietética como en una extracción eficaz del exceso de agua y sal a través de la diuresis y de la ultrafiltración por diálisis. En ocasiones, se produce un fallo de ultrafiltración; normalmente, aparece después de varios años de tratamiento, pero puede aparecer al inicio de la terapia.

El trabajo analiza el fallo de ultrafiltración al inicio de diálisis peritoneal, aclarando de qué se trata, cuál es su epidemiología, su fisiopatología, su evolución y su significado.

Asimismo, aporta datos para el manejo del paciente con fallo de ultrafiltración al comienzo de su tratamiento de diálisis peritoneal. De acuerdo con los investigadores, este debe basarse en 3 principios:

  1. Comprobar y caracterizar el problema.
  2. Facilitar la recuperación, preservando la membrana.
  3. Mantener el balance hidrosalino.

Como conclusión, los autores aseguran que el fallo de ultrafiltración al inicio de diálisis peritoneal representa un problema clínico “habitualmente benigno”, lo cual no supone que no exista necesidad de tomar “medidas que faciliten su reversibilidad y permitan un adecuado control de volumen en los pacientes afectados”.