La diálisis peritoneal es un tratamiento seguro y eficaz para pacientes con poliquistosis renal, según ha demostrado un estudio realizado por investigadores del Hospital General Universitario de Albacete, con el apoyo del Grupo Levante de Diálisis Peritoneal. Los resultados se han presentado en la reciente Reunión Nacional de Diálisis Peritoneal celebrada en Santiago de Compostela.

Según ha informado la Sociedad Española de Nefrología (SEN), durante mucho tiempo la diálisis peritoneal se ha considerado inapropiada para los pacientes citados, ya que la literatura demostraba que existía más riesgo de aparición de hernias de pared abdominal y fugas peritoneales en estos casos. El trabajo del centro albaceteño, sin embargo, rebate esta contraindicación.

Entre las conclusiones más destacadas, el estudio pone de manifiesto que la posibilidad actual de individualizar el tratamiento con diálisis peritoneal para cada tipo de enfermo previene la aparición de complicaciones mecánicas derivadas de esta técnica, que hasta ahora se consideraban más frecuentes en los pacientes afectados de poliquistosis renal.

Asimismo, destaca que la incidencia de hernias (1,9%) y fugas (1,5%) es muy similar a la de los pacientes sin poliquistosis renal (1% y 1,9% respectivamente), en contra de lo que se afirmaba en otros estudios anteriores. De igual modo, revela una disminución de las hernias con los años, pasando de 3,33% entre 1992 y 2003 a 1,11% entre 2004 y 2015.

Esto puede deberse al mayor conocimiento de la enfermedad, el seguimiento estrecho y la posibilidad de individualización de la diálisis peritoneal que existen hoy día, de acuerdo con los autores, que recomiendan informar a los enfermos sobre los beneficios, riesgos y limitaciones del uso de la diálisis peritoneal como técnica de tratamiento para la poliquistosis renal.