Vitamina D

La suplementación con 25-OH vitamina D, usada en España para combatir la deficiencia de dicha vitamina, “no es la mejor” opción. Así lo ha asegurado a MedsBla Ricardo Villa-Bellosta, investigador del Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz, adscrito a la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Junto a Emilio González-Parra, Alberto Ortiz e Ignacio Mahillo-Fernández, acaba de publicar un estudio sobre la suplementación de vitamina D en pacientes en hemodiálisis. Los resultados se han publicado en la revista Nutrients.

“El tener carencia de esa vitamina evita los efectos beneficiosos de esta vitamina sobre huesos, infecciones y tumores. Algunos estudios indican que el déficit aumenta la mortalidad. Lo difícil es saber suplementar correctamente”.

Tal y como ha apuntado Villa-Bellosta, el déficit de vitamina D “oficialmente es un problema de Salud Pública”, aunque se trate de un asunto “controvertido”. En España, se estima que un 70-80% de la población tiene hipovitaminosis D, de acuerdo con el experto. “En los países nórdicos se suplementa en los alimentos y tienen menos hipovitaminosis D que en España. Aquí se piensa que con el sol es suficientemente, pero no es así”, ha añadido el investigador, para quien “si mayoría de la población tiene hipovitaminosis”, esto puede indicar “los valores de referencia son altos y habría que redefinirlos”.

En ese sentido, ha explicado que se considera que los niveles de vitamina D deben situarse entre 20 y 30 ng/ml. “Es controvertido, ya que son valores que se obtienen de estudios epidemiológicos, en poblaciones con función renal normal, por diferentes puntos de corte. Por encima de 50 existe el riesgo de intoxicación en el paciente renal causando hipercalcemia”, ha comentado Villa-Bellosta, que ha aclarado que los pacientes renales “siempre tienen hipovitaminosis D por diferentes causas”. Sobre todo, como consecuencia de la hiperfosfatemia.

Suplementación con 25-OH vitamina D

En España, el metabolito usado es 25-OH vitamina D, a pesar de que existen múltiples opciones. “La mayoría de los países suplementan con colecalciferol que precisa metabolizarse para ser activo. Nosotros somos casi el único país donde se hace con 25-OH vitamina D. Es un metabolito con actividad, por lo que puede tener efectos indeseables dependiendo de la dosis. Luego están metabolitos activos con el 1-25 vitamina D o 1 alfa vitamina D, que han demostrado tener un margen terapéutico tan estrecho que por lo general son peligrosos”.

También existen metabolitos activos diseñados para ser menos tóxicos, como el paricalcitol. “Todos son suplementos de vitamina D. Bajo nuestro punto de vista, la suplementación debería ser con colecalciferol (presente en la naturaleza y por tanto más fisiológica) y con metabolitos activos como paricalcitol”, ha afirmado el investigador.

El criterio general es usar suplementación siempre que los valores de 25-OH vitamina D sea inferior a 20 ng/ml. El problema es que, en pacientes en hemodiálisis, esta suplementación puede ser perjudicial. “Nuestro estudio ha demostrado que la mortalidad aumenta al usar 25-OH vitamina D oral en dosis altas. Esta pauta es muy usada en España y el estudio nos pone sobre aviso de que no es adecuada. Como ejemplo, si la mortalidad normal según nuestros datos es de 25%, se puede llegar hasta el 60%”, ha destacado Villa-Bellosta.

Aumento de la mortalidad

“Hemos visto que, cuanta mayor dosis de 25-OH vitamina D oral es necesaria para mantener valores normales en sangre, mayor es la mortalidad”, ha subrayado el científico. El motivo no está claro. “Podrían ser las dosis altas de 25-OH vitamina D oral o los fenómenos inflamatorios que hacen que el paciente catabolice esa vitamina D y por lo tanto necesite una dosis mayor”, ha explicado.

“Este incremento en la mortalidad podría explicase por un aumento excesivo del transporte por el intestino de fosforo, y también de calcio, que agravaría el efecto perjudicial del aumento de fosfato en sangre”, matizaba Emilio González-Parra en un comunicado.

“Si la mortalidad se debe a la molécula, el aumento de calcio, fósforo y el efecto procalcificante de esa molécula serían la causa. Si es un indicador de un aumento del catabolismo de la misma por determinados pacientes, la causa sería el estado inflamatorio de esa persona. Esto indica un mal estado de la persona que lo recibe”, ha añadido Villa-Bellosta, que apuesta por usar colecalciferol en dosis bajas diarias como alternativa para los pacientes renales.

Optimizar protocolos

Tal y como ha explicado la UAM, los investigadores analizaron durante más de 2 años la evolución de pacientes atendidos de forma rutinaria. “Los análisis estadísticos indican que la mortalidad está incrementada en aquellos pacientes que recibieron suplementos de 25-OH vitamina D respecto a los que no los recibieron. Este incremento en la mortalidad es independiente de la edad, sexo u horas en diálisis, entre otros parámetros”, apuntaba Ignacio Mahillo.
Emilio González-Parra, Alberto Ortiz y Ricardo Villa-Bellosta. UAM.
“Estos hallazgos necesitan ser contrastados en otros centros hospitalarios. De ser confirmados, abrirían la puerta para la optimización de los protocolos de tratamiento de los pacientes en diálisis. La enfermedad renal crónica es una de las causas de muerte que está creciendo más rápidamente en España, por lo que estos hallazgos son relevantes para cada vez más personas”, concluía, por su parte, Alberto Ortiz.