El estudio, publicado en Nephrology Dialysis Transplantation, revela que los pacientes que no se sienten partícipes a la hora de iniciar la diálisis muestran unos niveles de satisfacción menores con respecto al tratamiento. Esta situación pone de manifiesto, según señala el estudio, la necesidad de priorizar una toma de decisiones compartida entre la población de la tercera edad.

La investigación también demuestra que los pacientes que participan activamente en la toma de decisiones están más satisfechos con sus resultados. “Para algunos pacientes, la diálisis puede ser el tratamiento más adecuado a sus preferencias y necesidades. Sin embargo, el estudio ha mostrado que muchos de ellos no saben que esta es una opción entre muchas otras”, ha señalado Karen Ladin, autora principal y profesora asociada del Departamento de Terapia Ocupacional del Tufts University School of Medicine.

“La atención centrada en el paciente requiere de una comunicación fluida entre paciente y especialista en la que se haga partícipe al enfermo y se le informe de todas las opciones de tratamiento”, ha señalado Ladin.

Los investigadores evaluaron a 31 pacientes mayores de 65 años con el objetivo de conocer cuáles son las barreras que les impiden participar en la toma de decisiones al iniciar un tratamiento. Por lo general, las personas mayores consideran, al iniciar la diálisis, que esta es la única terapia para prevenir la muerte y perciben que la decisión de iniciar este tratamiento corresponde únicamente a los especialistas. Los autores del estudio perciben una falta de comunicación e información sobre los tratamientos disponibles por parte de los especialistas.

Como consecuencia de estos factores, concluye el estudio, la mayoría de los pacientes que no se siente partícipe de su tratamiento y de la toma de decisiones sobre su enfermedad percibe peores resultados en cuanto a su salud.